ELOGIO DE LOS JUECES ESCRITO POR UN ABOGADO

Editorial:
FLORES EDITOR Y DISTRIBUIDOR
Año de edición:
Materia
Filosofía y teoría del derecho
ISBN:
978-607-610-361-6
Páginas:
202
Encuadernación:
Rústica
Colección:
AUTORAL

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I. DE LA FE EN LOS JUECES PRIMER REQUISITO DEL ABOGADO
II. DE LA URBANIDAD (O DE LA DISCRECIÓN) EN LOS JUECES
III. DE CIERTAS SEMEJANZAS Y DE CIERTAS DIFERENCIAS ENTRE JUECES Y ABOGADOS
IV. DE LA DENOMINADA ORATORIA FORENSE
V. DE CIERTA INMOVILIDAD DE LOS JUECES EN LA AUDIENCIA PÚBLICA
VI. DE CIERTAS RELACIONES ENTRE LOS ABOGADOS Y LA VERDAD, O BIEN DE LA OBLIGADA PARCIALIDAD DEL DEFENSOR
VII. DE CIERTAS ABERRACIONES DE LOS CLIENTES, QUE LOS JUECES DEBEN RECORDAR EN DISCULPA DE LOS ABOGADOS
VIII. CONSIDERACIONES SOBRE LA DENOMINADA LITIGIOSIDAD
IX. DE LAS PREDILECCIONES DE ABOGADOS Y JUECES POR LAS CUESTIONES DE DERECHO O POR LAS DE HECHO
X. DEL SENTIMIENTO Y DE LA LÓGICA EN LAS SENTENCIAS
XI. DEL AMOR DE LOS ABOGADOS POR LOS JUECES Y VICEVERSA
XII. DE LAS RELACIONES (BUENAS O MALAS) ENTRE LA JUSTICIA Y LA POLÍTICA COMO FUERON AYER Y COMO SON HOY
XIII. DEL SENTIDO DE RESPONSABILIDAD Y DEL AMOR A LA VIDA TRANQUILA O DEL ORDEN JUDICIAL, QUE NO ES UNA RAMA DE LA BUROCRACIA SINO UNA ORDEN RELIGIOSA
XIV. DE LA INDEPENDENCIA O DEL CONFORMISMO Y EN GENERAL DEL CARÁCTER DE LOS JUECES
XV. DE CIERTAS SERVIDUMBRES FÍSICAS, COMUNES A TODOS LOS MORTALES, A LAS CUALES TAMPOCO LOS MAGISTRADOS PUEDEN SUSTRAERSE
XVI. DE LA ARQUITECTURA Y DEL MOBLAJE FORENSE
XVII. DE CIERTAS TRISTEZAS Y DE CIERTOS HEROÍSMOS DE LA VIDA DE LOS JUECES
XVIII. DE CIERTAS TRISTEZAS Y DE CIERTOS HEROÍSMOS DE LA VIDA DE LOS ABOGADOS
XIX. DE UNA CIERTA COINCIDENCIA ENTRE LOS DESTINOS DE LOS JUECES Y DE LOS ABOGADOS

Elogio de los jueces escrito por un abogado, se publicó por primera vez en Italia en 1935, han transcurrido más de 80 años, y no sólo no ha dejado de ser vigente su contenido y esencia, sino todo lo contrario, es el mejor referente de lo que deben ser y cómo deben ejercer la justicia aquellas personas que son responsables de llevar a cabo los procesos judiciales Leer esta obra de Piero Calamandrei, quien se destacó llegando a ser uno de los personajes más relevantes del siglo xx, por su vocación a la justicia y por su anhelo a la prevalencia de la libertad, es como ver la otra parte de la Luna, esa parte que los terrícolas jamás podremos mirar, pero que sabemos que innegablemente ahí está. Aplicando lo anterior a los personajes encargados de llevar a cabo el Proceso Judicial —jueces y abogados—, ejerciendo la ley según las normas establecidas, es ver su parte humana, su parte frágil, su parte vulnerable. En la Corte el juez luce impasible, imponente, pero sobre todo infalible, más cercano a lo divino que cualquier otro mortal, con el poder de brindar la libertad si se convence que el imputado es inocente del delito que se le acusa, ya que no hay elementos valederos que demuestren su culpabilidad, y su defensor ha sabido exponer el caso con argumentos explícitos y concretos. O bien, de aplicar la ley con todo rigor a quien la ha transgredido y violado descaradamente, según lo han demostrado las pruebas y evidencias, y la exposición del defensor no se encontró avalada de modo alguno. Más aún, en aquellos casos en que el imputado es encontrado culpable, mas sin embargo, lo que lo llevó a cometer el delito fue la necesidad, el hambre, la ignorancia, o incluso el riesgo de perder la vida. Entonces el juez no sólo debe aplicar la ley tal como lo dicta la legislación, sino que debe valorar las atenuantes para aminorar la condena, o incluso, para otorgar la absolución, pero sobre todo, para hacer justicia.

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