UN JUEZ CONFIESA

Editorial:
EDICIONES OLEJNIK
Año de edición:
ISBN:
978-956-392-705-4
Páginas:
310
Encuadernación:
Rústica

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Primera parte. Metz

I. Del foro a la magistratura

II. Mi primer crimen

III. Una ejecución capital es atroz

Segunda parte. Marsella

IV. En torno al vieux port

V. Hacer que un secretario confiese

VI. Dos artistas del desvalijamiento

VII. Cuando el hábito hace al monje

VIII. ¡Al abordaje!

IX. El secreto de dominici

X. Las joyas de la begum

XI. Esos señores del Hampa

Tercera parte. Juez de instrucción en París

XII. Rapto de un paracaidista

XIII. Una historia de fruto prohibido

XIV. Comiendo el pan perdido

XV. El tiempo de los terroristas

Cuarta parte. Presidente de la sala correccional en París

XVI. La sala 16

XVII. El asunto NAESSENS

XVIII. El precio de la salud

XIX. Un jefe de la coca

XX. El equipo de recaderos

XXI. El ratón hizo que agarraran a Félix el gato

XXII. Una idea bien profunda

XXIII. Los que quieren probar

XXIV. Para que la magistratura sea verdaderamente independiente

Ser abogado durante quince años da cierta experiencia psicológica. Me dedicaba más a los asuntos civiles que a los penales. Una clientela formada por compañías de seguros. La guerra me convirtió en magistrado. Sin ella, no hay duda, todavía seguiría defendiendo pleitos. Causa grande, efecto pequeño.

Pasé a ser juez de instrucción con agrado, pero por azar, el azar de mi primer destino. Con agrado porque siempre me había gustado ver vivir a los hombres. Verlos vivir directamente. En vez de leer en un informe cómo viven. He sido juez de instrucción durante quince años.