PROHIBICIÓN DE IR CONTRA LOS ACTOS PROPIOS Y EL RETRASO DESLEAL, LA

Editorial:
THOMSON ARANZADI
Materia
Derecho civil
ISBN:
978-84-9903-819-3
Páginas:
174
Encuadernación:
Rústica
Colección:
CUADERNOS DE ARANZADI CIVIL

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Nuestro Código Civil no regula de forma expresa ni la prohibición de ir contra los actos propios ni el retraso desleal, pudiéndose, sin embargo, deducir ambas figuras del art. 7.1 CC, donde se contempla la buena fe como un límite al ejercicio de los derechos subjetivos. Ha sido la jurisprudencia quien, a partir de ese precepto del CC, ha consagrado y aplicado estas dos figuras en numerosas resoluciones, pero no siempre con criterios claros. Muchas de las sentencias del TS que las aplican son confusas, sin distinciones claras de conceptos ni matizaciones, y ello contribuye a que la doctrina de los actos propios y la del retraso desleal no tengan en nuestro Derecho un régimen jurídico nítido y fácil de comprender, aplicándose por ello en la práctica a supuestos muy diversos, unas veces certeramente y otras no.
En el presente trabajo se realiza un análisis exhaustivo de la jurisprudencia de los últimos años sobre la prohibición de ir contra los actos propios y el retraso desleal, así como un estudio de la doctrina científica existente en esta la materia, con el objetivo de tratar de despejar las dudas surgidas acerca de dichas figuras.
La doctrina de los actos propios, frecuentemente invocada por la jurisprudencia, si bien en ocasiones de manera inadecuada o incluso innecesaria, es analizada en este trabajo con la finalidad primordial de determinar en qué casos concretos las decisiones de los tribunales pueden basarse exclusivamente en esa doctrina.
Se depura, por otra parte, la figura del retraso desleal, tal y como viene siendo aplicada por la jurisprudencia, de elementos propios de otras figuras que están relacionadas con la buena fe, para encontrar así su verdadera esencia.
Se trata, en definitiva, de una obra con un claro enfoque jurisprudencial, que la hace atractiva tanto para los estudiosos como para los profesionales del Derecho, y que resulta de gran ayuda para comprender mejor dos figuras clásicas en nuestro Derecho­ -actos propios y retraso desleal-, que, sin embargo, se han visto rodeadas con frecuencia de una notable confusión.