DAÑO MORAL EN EL SISTEMA ACUSATORIO, EL

Editorial:
FLORES EDITOR Y DISTRIBUIDOR
Año de edición:
ISBN:
978-607-610-508-5
Páginas:
260
Encuadernación:
Rústica
Colección:
AUTORAL

Disponible en:

  • OFICINA Y ALMACÉN CENTRALEn stock
  • La-Lib DIJURIS - UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE TLAXCALAEn stock
$265.00 MXN
14.42 $ 12,67 €
En stock
Comprar

Cómo conciliar una compensación económica y daños extrapatrimoniales. Cómo cuantificar el dolor, la aflicción de espíritu ante la pérdida de un hijo a consecuencia de una conducta ilícita por parte de terceros. No cabe duda, que tales interrogantes deberían ser contestadas de manera negativa; y por el contrario, dejar que el tiempo y el duelo sean curas para los dolores y aflicciones. Éstas son las paradojas que nos lleva el daño moral, el cual constituye una lesión o menoscabo a intereses jurídicos, a facultades de actuar en la esfera de actuar propia del afectado; y que de acuerdo a la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se actualiza en tres supuestos: daños al honor, daños estéticos y daños a los sentimientos. Ahora bien, que sea difícil demostrar la realidad del dolor, del pensar, de las aflicciones, y más aún que ese dolor o en general sentimientos que el daño provoca “no tengan precio”, no significa que no sean susceptibles de una apreciación pecuniaria. Ello es uno de los objetivos principales de la presente investigación, es decir, que la apreciación pecuniaria no se hace con fines de compensación propiamente dicha, es decir, para reemplazar mediante equivalente en dinero un bien o valor patrimonial destruido, dañado, sustraído, etcétera. La apreciación pecuniaria cumple, más bien, un rol satisfactivo, en el sentido que se repara el mal causado aunque no se puedan borrar los efectos del hecho dañoso, cuando se le otorga al ofendido el medio de procurarse satisfacciones equivalentes a las que le fueron afectadas.

Otros libros del autor