
Amante del Derecho, el Juez Penal José Luis Garza Leal, desde joven vio en esta profesión la manera más fácil de conquistar su sueño.
Para poder ejercer eficientemente cualquier función en la vida, uno como ser humano debe entregarse por completo, siempre convencido de que lo que se realiza es lo mejor que puede uno desempeñar, y así lo ha logrado en su vida jurídica el Juez Penal José Luis Garza Leal.
Amante del Derecho, desde joven vio en esta profesión la manera más fácil de conquistar su sueño, el concretar el bienestar común.
Por lo cual nuestro entrevistado, quien igualmente en cierta etapa de su vida litigó casos del fuero común y en asuntos mercantiles y de cobranzas, ahora en esta etapa de su vida nos describe que el Derecho forma la parte medular de toda sociedad.
Por lo que desde que abrazara esta profesión estuvo convencido de que en la aplicación de las Leyes, ya sea desde el lado postulante o del otro lado de la barrera, con carrera judicial, el contacto con las leyes siempre permite a la comunidad coexistir de una mejor manera.
Y es que él ha observado en su vida legal que el Derecho se debe ejercer con mucha sensibilidad, con esencia, con dignidad, no tan sólo en las tomas de decisiones que aplican sino en el simple comportamiento del ser human porque trata con las relaciones humanas siempre de facto.
Por lo cual Garza Leal quien naciera el 7 de marzo de 1949, egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Generación 66- 71, de la Universidad Autónoma de Nuevo León nos describe la importancia de su vida legal y en qué etapa de su vida decide estudiar Derecho.
“En la etapa de la preparatoria, antes nos ponían exámenes de preparación para ver qué carrera te convenía más estudiar y en la preparatoria 1 donde yo estuve nos pusieron los exámenes y me dijeron, usted puede ir a contador o puede ir a la Facultad de Derecho, porque usted maneja bien los problemas sociales y en base en eso yo me decidí por la Facultad de Derecho”.
“Yo ya tenia aptitudes para estudiar Derecho porque me gustaba lo social, aunque no lo había visto desde ese punto de vista, pero sí lo palpé, lo medité y pues en mi familia me dijeron, lo que tú quieras estudiar, nada más termina la carrera, entonces yo me tomé la batuta de estudiar la Facultad de Derecho, pero yo pienso que a lo mejor cuando era uno pequeño puedes pensar en estudiar otras cosas, pero no pensabas qué ibas a ser cuando fuera mayor”.
SUS PASOS
Así el juez se va forjando diversas expectativas de lo que era la carrera y lo que le deparaba el destino en su vida jurídica, pues nunca pensó de facto hacer carrera judicial, pues en primera instancia pensaba sólo litigar.
Pero por cuestiones de espacio, de aprendizaje, de tiempo y del mismo destino así lo fueron llevando hasta concretarse como un gran jurista del Poder Judicial del Estado de Nuevo león.
Digno representantes de las leyes, del Poder y quien a base de empeño y desarrollo profesional, ha logrado sobre salir junto con grandes compañeros de profesión.
“Yo para cuando entro a la Facultad , pues me identifico con la idea básica de tener un despacho y después buscar la superación personal, pero ya en el tercer año, que por cierto nosotros fuimos la última generación que estudiamos por años, me decidí y dije bueno a dónde voy a ir y me metí de meritorio en el Juzgado Tercero de lo Civil que estaba en Matamoros y Garibaldi, era un Juzgado Mixto, Civil y Familiar- y ahí estuve hasta un año y medio, después me dieron la oportunidad de ser escribiente en la materia civil, mercantil y familiar.
El Lic. Reynaldo I. Montemayor, en paz descanse fue el que me dio la oportunidad de ser escribiente, estaba el Lic. Julio Cesar Cantú Quiroga, estaba el Lic. Agustín Quiroga Villarreal y el Lic. Benito Guajardo”.
De ellos aprendió lo más elemental que debe conocer un jurista, la sensibilidad social y el trato para con las personas.
Por lo que Garza Leal adopta de ellos casi toda la esencia en su profesión y en cómo ejercer el Derecho.
Vaya, el ser siempre todo práctico y resolver los problemas y atender a la gente de inmediato, que no se te haga muy pesado que haya mucha gente en el juzgado.
Ellos mantenían siempre las puertas abiertas, desde el Licenciado Reynaldo I. Montemayor, quien era un juzgador que tenía tres puertas, en aquellos años, él tenia sus puertas abiertas y veía y decía pásale y el que sigue que traes y resolvía los problemas lo más pronto posible.
Entonces con base en ellos así ha ido forjando su carácter profesional en el ámbito de las leyes, ya que un buen jurista necesita de ese tacto para crecer en todos los sentidos.
“Todo buen abogado debe tener el principio de la honestidad y salir adelante con su trabajo, eso es muy importante muchas veces no piensas o no lo manejas de esa manera, pero teniendo honestidad y que te den la oportunidad de que te dejen ser juez y si tuviste un buen maestro con eso sales adelante”
“Después de con el Licenciado Reynaldo me salí a litigar, porque él sólo te daba un año de escribiente y después vámonos, nos motivaba y decía que en un año era suficiente para aprender y que ya te podías ir y pues ya en el 81 regreso con el Lic. Nicolás Díaz Obregón en un juzgado de lo familiar y luego nos fuimos a lo penal y seguimos con la misma trayectoria.
Puertas abiertas salía y hablaba con la gente, que quiere usted y a resolverlo, y eso también me motivo a salir adelante en mi trabajo”.
Es de citar que en esta etapa de su vida profesional, siendo todavía un prospecto de aprendiz, es cuando Garza Leal reconoce que ya sabía que su vida en el ámbito de las leyes habría de ser en la carrera judicial.
“Si ya definitivamente en el 81 me dije no pues me voy a meter me dio la oportunidad el Lic Benito Morales y era presidente del Tribunal y me dio la oportunidad de ser secretario de un juzgado y ahí empecé y retome la carrera judicial y pues haciendo tu trabajo y con honestidad con capacidad y estudio pues en el poder judicial no te causa una extrañeza que te vayas hacia arriba”.
EL BUEN JUEZ
Para ser un buen jurista hay que amar la profesión, pero para poder amarla hay que ser sumamente empático, por lo cual ahora que es juez, lo hace de manera eficiente y es bueno en lo que hace, porque siempre antepone el sentido común a lo que sucede en la realidad jurídica.
Entonces el juez tiene que ser siempre una persona de ojos muy abiertos y de una conducta siempre abierta ante la comunidad, para que esta se sienta a gusto de que él desempeñará su mejor esfuerzo al frente de un juzgado.
“A mí siempre me ha dado buenos resultados (el ser abierto), el abogado se va a pelear pero con el proceso que ellos vean que tu eres imparcial, tanto un abogado como un ministerio publico en el caso de la materia penal, que ellos vean que tu no tienes ninguna preferencia para un lado u otro, que ellos vean que vas a decidir conforma derecho y eso es lo que le gusta a los compañeros abogados.
Y pues eso me ha dado resultados, yo los recibo me dan su conclusiones del caso, me lo platican a su manera y bueno déjenme el caso y yo en sentencia voy a resolver y la gente se va tranquila pues ya los escuchaste, inclusive a los familiares del reo o del acusado, del ofendido, los recibes platican con ellos y te exponen sus ideas y así uno tiene un panorama mas fácil para resolver la sentencia”.
Y esto lo recuerda porque cuando trabajó en el despacho del Licenciado Manuel García Cirilo, que era de hipotecaria Bancomer y manejaban puros juicios ejecutivos mercantiles sobre hipoteca, se dio cuenta del trato digno que se debe tener para con el justiciable.
Ya que a su paso fue interventor oficial de esta compañía en Parras, Coahuila donde conoció de la compañía Vinícola Márquez de Aguayo y en donde el contacto directo con la gente viera esta necesidad.
Así es que al regresar de esta faceta de su vida profesional e incursionar ya directamente en el Poder Judicial asume esta sencillez en el trato y por lo cual no ha batallado para nada en ejercer libremente el derecho.
Buscando por cierto ahora un sueño digno de concretar como lo es el buscar ser Magistrado, que es una ilusión que muchos juristas desean alcanzar.
“Soy juez penal y estoy esperando que me hagan magistrado en mi tiempo si se da la oportunidad, esa es la finalidad que piensa uno en esta vida, por eso venimos a los cursos, y tratamos de tener una vida correcta no meterse en problemas y es que la finalidad de todo compañero Juez es ser magistrado y ser presidente, pero se puede dar el caso”.
Por lo cual cree en la capacitación constante del jurista, de ir creciendo cada vez más en el ámbito profesional y no dejar para después el tomar cursos y desarrollar su talento legal.
“Definitivamente usted esta viendo que el derecho es muy cambiante y cada rato están reformas y mas reformas que se están dando y necesitamos estar estudiando todo lo que sale cada rato, tenemos reformas a diario, cada semana de los delitos penales que tenemos que estarlos adecuando a la s necesidades ahorita.
En todos lados esta así”.
“Porque lo que pasa es que el Derecho es una norma que se debe de acatar para llevar una sociedad sana y limpia, para poder convivir en sociedad que es lo que necesitamos.
El hombre es un ser social por naturaleza y necesitamos tener reglas para poder vivir dentro de esa sociedad y el der es importantísimo para poder generar lo limites de la conducta de las personas”.
Por lo cual ve con mucho agrado los avances en el Derecho, con los cambios sustentables que le dan mayor certeza a la comunidad como lo es la oralidad y métodos alternos de justicia.
“Para mi es muy importante que se llegue a la oralidad total, ahorita tenemos 4 años en materia de oralidad y ya se necesita que se incrementen mas los delitos, ya tenemos muchos delitos de manera oral pero aún faltas, esto definitivamente ayudará a adelgazar y las salidas alternas son muy buenas, el juicio de acepta tu responsabilidad ese es uno e inmediatamente en tres semanas resuelves el caso donde aceptas tu responsabilidad.
En el otro la suspensión del procedimiento a prueba, un convenio y pa afuera (reparación del daño) todo involucra y es muy bueno porque no te llegan mas que el 15 o 20% de los casos que te llegaban antes del 100%”.
Es también de citar que recuerda con sumo agrado a grandes maestros como al Licenciado Reynaldo I. Montemayor, por su rectitud, su honestidad, mucho tacto para tratar a las gentes.
Así como al Licenciado Benito Morales quien le diera la oportunidad de reingresar al Poder Judicial y su maestro Nicolás Díaz Obregón, que fue quien le impulsara a estudiar la materia penal.
Fuente: http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=403912